Esta serie de ensayos me
hicieron reflexionar acerca de muchas cosas, surgieron algunas preocupaciones,
por ejemplo la parte en la que menciona que las fotografías cada vez son menos
impactantes debido a la costumbre que tenemos hoy en día de consumir imágenes
fotográficas de manera masiva y que ya se han abordado todos los temas
imaginables, esto nos deja en una desventaja o por lo menos en mi caso me
pregunto que puedo aportar a este mundo de la fotografía que está hasta el
borde.
También me llamó la atención
la parte en la que desarrolla la idea de poseer a través de la fotografía y que
casualmente el profesor de teoría del arte nos dejó ver la película de Les carabiniers de Godard. A diferencia
de la poética escena final del menciona filme yo pensé en cuando era
adolescente y tener el poster con la foto de mi banda favorita pegado en mi
muro me daba esa misma sensación de posesión.
Me gustaron mucho las partes
en las que hace referencia al trabajo de diversos fotógrafos ya que en
repetidas ocasiones que me encontraba tomando fotos me sorprendía a mi misma
intentando captar imágenes no tan ingenuas pero que a pesar de que los temas
eran interesantes me seguían pareciento clichés de foto de arte. Al leer sobre
estos artistas me di cuenta de que aunque no los conociera previamente estaba
tratando de imitarlos.
En otra parte del libro se
hace mención a todos aquellos lugares, objetos, escenas, etc., que solamente
conocemos a través de fotos o por ejemplo nuestros recuerdos de la infancia
muchas veces los inventamos tomando las fotografías como referencia.
Inmediatamente recordé una entrevista que le hicieron al director de cine
Nicolás Pereda en la cual hace mención de cómo es que construimos nuestra
realidad a partir de la ficción. Esto me parece francamente terrorífico, sobre
todo tomando en cuenta que la gran mayoría de las ficciones que consumimos son
excesivamente maquilladas e idealizadas, lo que en múltiples ocaciones me ha
hecho sentir decepción ante la realidad. Como aquel relato en el que les
preguntan a un par de adolescentes que visitaron por primera vez el mar qué les
había parecido y su respuesta fué, se veía mejor en la tele…
Todo esto me motiva a ser
mas perceptiva en mi realidad cotidiana y también a no tomar la fotografía y el
video como el objetivo final de mi obra. También hace poco leía una entrevista
que le hicieron a Gabriel Orozco acerca de su producción fotográfica y él
respondía que sus piezas seguían vivas y que le interesaba lo que sucedía
después de la foto. Creo que me inclinaré por este enfoque cuando comience con
mi producción.
